La historia de la empresa Carl Zeiss

El taller de óptica y mecánica de precisión que Carl Zeiss abrio sus puertas en Jena en 1846 disfrutando ya en sus primeros años de un gran periodo de reconocimiento y prosperidad. Gracias a los logros científicos de Ernst Abbe, llegó a convertirse en uno de los actores principales del mundo de la óptica. Este periodo de éxitos se prolongó durante un siglo. La división forzada de Alemania como resultado de las circunstancias políticas tras la Segunda Guerra Mundial dio lugar igualmente a dos empresas Carl Zeiss.

Con el cambio político experimentado en la Alemania Oriental en 1989/90, los dos competidores volvieron a reunirse para formar una única empresa en 1990. Carl Zeiss era tan fuerte como nunca antes en su intensa historia. Hoy en día, la empresa mira hacia el futuro con optimismo y perspectiva.

Cómo empezó todo

El 17 de noviembre de 1846, el mecánico Carl Zeiss de 30 años de edad abrió un taller y una pequeña tienda en el número 7 de la Neugasse de Jena. En pocos meses, Zeiss, que no solo contaba con una buena base teórica y una amplia experiencia, sino que conocía a científicos y matemáticos de la Universidad de Jena, ya había creado su cartera de clientes. Reparaba aparatos e instrumentos científicos, e incluso los fabricaba de acuerdo con las especificaciones del cliente. Además, ofrecía gafas, balanzas químicas, herramientas de dibujo, telescopios, etc.
En 1847, el éxito del negocio animó a Zeiss a contratar a un asistente y a un aprendiz, así como a alquilar dos habitaciones de trabajo en el número 34 de la Wagnergasse. En el verano de 1847, siguiendo la recomendación de su profesor, el botánico Mattias Jacob Schleiden, Zeiss centró su atención en la construcción de un microscopio simple. En septiembre de 1847, creó el primer microscopio de lupa.

A principios de los años 50 del siglo XIX, aumentó la demanda de instrumentos de observación del taller de Zeiss, que disfrutaba de una buena reputación entre los microscopistas gracias a su meticuloso trabajo. Al mismo tiempo, fue creciendo el grado de interés de científicos y expertos de la medicina por los microscopios compuestos, ya que estos eran los únicos instrumentos que proporcionaban los elevados aumentos que precisaban. El tedioso método de ensayo y error necesario para la creación de sistemas ópticos hizo que Zeiss se abstuviera, en un principio, de dedicarse a esta labor. Además, estaba convencido de que debía existir alguna forma de precisar científicamente los elementos individuales de los sistemas ópticos. Sin embargo, la presión de la competencia le hizo replantearse la construcción de microscopios compuestos, que empezó a producir según el método tradicional en 1857.

Los primeros años

Carl Zeiss es una empresa con una larga tradición, fundada por Carl Zeiss en Jena en 1846 como taller de instrumentos ópticos y mecánica de precisión.

Desde 1872, los microscopios fabricados en Jena se construyeron partiendo de cálculos científicos, por lo que presentaban unas características ópticas notablemente mejoradas. El responsable de este avance tecnológico, que otorgó a la empresa una fama mundial, fue el físico y matemático Ernst Abbe, socio inestimable del taller de óptica desde 1876.

La teoría de Abbe sobre la formación de imágenes en el microscopio y la "condición del seno" que lleva su nombre establece la base de todos los instrumentos ópticos de alto rendimiento.

Esta página web utiliza cookies. Las cookies son pequeños archivos de texto que las páginas web almacenan en su ordenador. El uso de cookies es habitual y ayudan a las páginas a optimizar y mejorar su presentación. Mediante el uso de nuestras páginas web usted acepta el uso de cookies. más