El vidrio puede ser más caro que el oro

En nuestra vida diaria, estamos rodeados de productos hechos de vidrio: los vasos, los cristales de las ventanas, los estantes del frigorífico y, por supuesto, las gafas que utilizamos para corregir nuestros problemas de visión.

El vidrio puede ser más caro que el oro

De probada eficacia a lo largo del tiempo, el vidrio es un material disponible en múltiples versiones que se diferencian en aspectos como el punto de fusión, el índice de refracción o los niveles de oscurecimiento. Estas diferencias, aunque puedan parecer pequeñas, tienen una importancia decisiva cuando se trata de producir lentes destinadas al cine y la fotografía o cristales para gafas.


En sus procesos de elaboración de cristales graduados, Carl Zeiss utiliza más de 100 tipos diferentes de vidrio óptico de primera calidad, con los cuales se fabrican unos 350 cristales diferentes para 150 clases de gafas. Algunos de los vidrios ópticos manejados por este fabricante son más caros que el oro, y pesan casi tanto como el acero. Entre los factores importantes a la hora de seleccionar las calidades del vidrio, figuran la capacidad de esmerilado, la dilatación térmica y la homogeneidad de los patrones de refracción. Todos estos datos se documentan minuciosamente.


El resultado: una calidad superior que hace de los lentes para cine y fotografía de Carl Zeiss la solución perfecta incluso para las necesidades más exigentes.

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